España fue apagando a Austria hasta reducirla a la nada. El campeón de Europa se convenció del discurso de que un gran equipo debe aparecer en las instancias más importantes. Oyarzábal es el mejor del segundo lote de futbolistas del Mundial. Cucurella, uno de los actores de reparto que no pueden faltar. A Yamal todavía se le nota la inactividad con la que llegó, pero cada uno hizo lo que debía hacer. Jugaron como si se hubieran despertado. O como si, para corregir lo que venía haciendo, se hubiesen quedado dormidos viéndose en partidos anteriores. Un candidato desembarcó en el Mundial. Cuando algunos dicen que empieza. Cuando para muchos ya terminaron.
El Mundial, a veces cruel, ya terminó por ejemplo para Luka Modric. Los hinchas argentinos ya lo habían saludado en Qatar cuando, relajados por una semifinal que estaba 3-0 a favor, se levantaron de sus plateas para aplaudirlo de pie. Pero Modric no se dejó vencer y acá estuvo de nuevo. A Croacia en general tampoco se la vence fácil sino con el arma del fútbol supuestamente justa pero aniquiladora: la tecnología. Hay que querer creer. Se supone que la pelota se desvió en el pelo de Matanovic y que Perisic quedó adelantado antes de lo que hubiese sido empate de Gvardiol. Portugal había sido superior en el primer tiempo por Rafa Leao y lo había dado vuelta en el segundo por un cabezazo propio de Cristiano Ronaldo, pero que no convirtió Cristiano sino quien lo reemplazó: Gonçalo Ramos.
Suiza cerró el miércoles con una clasificación sin demasiado apremio frente a Argelia. Es un equipo práctico, uno más de los que necesitan la diáspora para darle vuelo técnico. Johan Manzambi, su figura, tiene descendencia angoleña y congoleña. Breel Embolo, el autor del primer gol, nació en Camerún. Así es el mundo hoy. Así se arman las selecciones; Cabo Verde, un caso claro. Su presencia en el Mundial no refleja la mejoría de su fútbol sino un gran trabajo en la captación de jugadores fronteras afuera. Hasta contactaron a Pico Lopes, uno de sus defensores, mediante Linkedin. También se puede ver el tema desde la óptica de ellos, y recordar el tiempo perdido. Nani podría haber jugado para Cabo Verde. O podrían haber tratado de seducir a Patrick Vieira, de madre caboverdiana. O al propio Cristiano, cuya abuela nació en aquellas islas. Tienen otra calidad de jugadores. Pero el que piense que será fácil, que ni lo diga.