Sonríe el capitán, reímos todos.
Bendita la contemporaneidad que nos regaló el destino. Bendita la era que encontrarán nuestros nietos cuando nuestros hijos puedan mostrarles cada gol, cada jugada, cada hito sin que aquellos los miren creyendo que los grandes exageran. El que brillaba en todas las competencias menos en los mundiales es el máximo goleador de la historia de los mundiales. Dijo que ya estaba pero ahora dice que no está.
La camiseta de la selección es su segunda piel. El predio de Ezeiza, la segunda casa en la que más durmió en su vida. El plantel, un nuevo de grupo de amigos y amigos laborales que le permiten su estado de bienestar. Habrán sido bravas las últimas horas (o tal vez semanas) para que en un instante haya bajado de la alegría a la emoción. Pero en este contexto puede olvidar. O por lo menos dejar los padecimentos a un lado y dedicarse a hacer lo que le gusta y tan bien le sale.
Rumbo a los campos de juego de Qatar, los compañeros lo esperaban para que liderara la tropa en la batalla. Esta vez, en el Arrowhead de Kansas City, salió con una sonrisa. Se dirigía a un trámite menor: hacer por primera vez tres goles en un partido mundialista y superar a Miroslav Klose. Mbappé tiene muchos años por delante, pero el tiempo de Lionel Andrés Messi siempre es hoy. No tiene mucho sentido, además, pensar en el fútbol de mañana: habrá una motivación menos, la especial motivación.
En definitiva, no termina siendo cara la aplicación para ver los partidos de la MLS. Al fin de cuentas, para aquel que los tenía, qué bien pagados estuvieron los cientos de dólares de entrada que impuso Infantino en este Mundial elitista. Es temprano para el duelo futbolero todavía. Nadie extraña lo que todavía tiene. Si Messi marcó el camino de la constancia, difícil en la era de las cosas efímeras, sigámosle hoy el de no caer en la ansiedad, tan bravo como aquel. Una aparición fulgurante, un grito de rebotero, otro de su sello. Una noche emotiva más. Un partido que hace creer que la vigencia se le parece mucho a la eternidad.
Un resumen exquisito de un gran profesional y muy sentido