Es sólo un partido. Pero qué partido.
La pelota era de España; la pelota es de España. Sólo le faltaba generar peligro, un detalle. Y Digne se olvidó de la existencia de Lamine Yamal, que provocó el penal. Francia no pudo correr. Y puede no tener la pelota, pero si no corre no juega. La superioridad numérica y técnica de los volantes españoles prevaleció sobre la de los delanteros franceses. El Mundial es de las figuras. Pero el fútbol ante todo es un deporte colectivo.
Hay una cantidad de datos que impacta. Tal vez ayude. De los últimos doce semifinalistas en mundiales hubo diez selecciones europeas. Tres de las últimas cinco finales fueron entre selecciones europeas. Desde que tiene a Thomas Tuchel en el banco, Inglaterra perdió sólo dos partidos. Se trata del mejor ciclo que tuvo cualquier entrenador con más de diez encuentros en una selección europea. Argentina, por su parte, lleva siete sin ganarle a un campeón del mundo.
Hoy no hay mucho más. La seguimos cuando nuevamente haya pasado la ansiedad. ¿Qué sentirá el que no siente? Queremos creer. Que sea increíble.
